jueves, 01 de octubre del 2009 a las 22:55
la realiadad de la vida
la veradera realiad de la vida esque la mayoria de nosotros nos quejamos de lo k te nemos mientras otras personas se quejan de lo que no tien en la realida d la vida hay muchas personas las cuales no tienen una base economica y otras que si por lo general la vida esta muy desgualdable ante los seres humanos de este mundo por hay miha gente k no apoya alos quemas lo necesitan en te bloc nosotras queremos darles aentender que tenemos que estar muy orgullososo de lo que tenemos por hay mucha gent que ni tiene la dicha de tener lo que nosotros tenemos
"" A VALOARAR LO QUE TENEMOS"" ahora que podemos nadie sabe lo que tiene asta que lo pierde es un refran muy cierto agamos lo que el corazo nos dice ......
jueves, 01 de octubre del 2009 a las 22:48
jueves, 01 de octubre del 2009 a las 22:34
jueves, 01 de octubre del 2009 a las 22:14
jueves, 01 de octubre del 2009 a las 21:59
POEMA VEINTE
Pablo Neruda
Veinte poemas de amor y una canción desesperada
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PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escrib